Objetivos del Blog

En el nuevo paradigma educativo de “aprender toda la vida” según el cual la formación no se ciñe a un espacio y tiempo determinados, sino que exige mantener cierta capacidad de aprendizaje a lo largo de toda la vida, el enfoque constructivista, que comparto y en el que he trabajado y sigo trabajando, da  singular importancia a los blogs pues, según muchos seguidores de este enfoque/instrumento  tienen un gran potencial.

Es por ello que es fundamental mantenerse informado tanto de lo que se ha hecho o dicho acerca de la cultura como de lo que se está formulando como hipótesis o propuestas acerca de ella.

Ahora bien, la estructura y contenido de los blogs son muy variados y la opción por uno de ellos depende de los intereses que tengan sus autores. En mi caso uso un blog muy sencillo con el que pretendo:

1. Presentar y desarrollar las ideas fundamentales de un humanismo sobre el que  baso la educación.

La persona es una noción límite, un vector de comportamiento, un ·”deber ser” que apunta a dos metas: al logro del individuo -logro que sólo se obtiene en relación con los demás – y al desarrollo de la sociedad – a base de unas instituciones que sean máximamente liberadoras -.  Los valores de la intimidad deben armonizarse con los valores de la comunidad; ni  unos ni otros pueden quedar menospreciados.

El bien común consiste en la conveniente estructuración social y organización de manera que pueda aunar los intereses, esfuerzos e ideales de todos los miembros.  A este bien común deben subordinarse  los derechos individuales de propiedad privada o de ejercicio de poder.

2. Precisar y analizar los aspectos más importantes del binomio ciencia y tecnología al servicio de la educación.

Las modernas tecnologías pueden contribuir no solamente a enfrentar las necesidades organizativas del sistema productivo, sino también a las necesidades individuales y colectivas de la vida personal y social.  Ellas pueden transformar la vida educativa y de ocio, ellas pueden enriquecer el tiempo de no trabajo de numerosas  categorías de personas y la capacidad de aprendizaje de nuestras sociedades.

La tecnología tiene que integrarse no sólo con las ciencias exactas sino con las sociales y las humanidades para propiciar entre los estudiantes una comprensión cabal del mundo que ahora los rodea y para propiciar la capacidad de dominar la tecnología, explicando y decidiendo sus interrelaciones con la sociedad.

3. Difundir y concretar con propuestas cómo la espiritualidad cristiana es clave en una educación liberadora.

La espiritualidad cristiana es un estilo o forma de vivir la vida en “Cristo” y “en el Espíritu”, que se acoge por la fe, se expresa en el amor y se vive en la esperanza. Hablar de espiritualidad no es, por tanto, hablar de una parte de la vida, sino de toda la vida. Es referirse a una cualidad que el Espíritu imprime en nosotros. Es tratar también de la acción bajo el impulso del Espíritu Santo.

Es una espiritualidad insertada en la Iglesia y en el mundo, por tanto, participa de sus transformaciones. Está condicionada por las diferentes culturas que se van abriendo paso en la historia. Se halla sujeta a las modificaciones que se operan dentro del Pueblo de Dios que peregrina en el tiempo como sacramento del Reino. El cristiano debe vivir su espiritualidad hoy, consciente de la necesidad de aceptar las mediaciones culturales, teniendo  presentes los cambios que se han realizado en la sociedad y en la Iglesia.

A Dios se le experimenta en las “personas, familias, pueblos y culturas del Continente” de manera especial en el rostro de los pobres en cuya opción preferencial “está implícita la fe cristológica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza”. (Tomado del Documento de Aparecida. Aparecida, Brasil, 2000)

 4. Denunciar y “luchar” contra de los fundamentalismos de todo tipo por cuanto distorsionan el sentido de la vida y por ende de la educación.

El fundamentalismo se entiende como una ideología extrema que no contempla la existencia de otras, que sigue de manera fanática sus procedimientos, y que termina por polarizar las opiniones de toda la sociedad en que se inserta.

Se trata de un movimiento o actitud que se contrapone a cualquier evolución respecto a las doctrinas que se consideran esenciales en un sistema religioso, social  o político.  Generalmente se habla de fundamentalismo religioso, pero el fundamentalismo político no es menos común. Promueven una cosmovisión radical e incluso antiteísta.

Engloba un significado perverso, inmoral; ya que provoca grandes conflictos entre las distintas razas, religiones y/o aquellas sociedades que tengan pensamientos diferentes unos de los otros.

Defender unos fundamentos o principios no significa ser fundamentalista. Para defender o fundamentar una idea, no hace falta llegar a ser fundamentalista, o sea, llegar al extremo de utilizar la violencia como arma.

Todos estamos llamados a “luchar” para que nuestra realidad cambie; y cuando digo todos, me refiero desde los gobiernos y las iglesias, hasta los padres, los maestros, los estudiantes, etc.

En este asunto la educación es indispensable porque nos enseña a utilizar nuestra razón y nuestro pensamiento crítico, que son indispensables para poder desenvolvernos libremente, sin prejuicios, en la sociedad en la que vivimos.